Brevehde
 
Página "Breve historia de la formación de Extremadura".

 

"Hay una sola verdad, pero muchas versiones históricas orientadas e interesadas" (el autor).

 

SE TODOS LOS CUENTOS

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.        

                                                                León Felipe.

 

BREVE HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE EXTREMADURA.

Todos los humanos (homo sapiens sapiens) tuvimos nuestros antepasados en África, desde donde se fueron expandiendo hasta alcanzar los lugares más inhóspitos y alejados de su "hogar" primario, lugares habitados muchos de ellos por otros homo (homo Erectus en Asia y homo Neanderthalensis en Eurasia, también con antepasados Africanos) "primos" lejanos de los primeros.

Evolución Homo*.

Africa:Homo Ergaster---->  Homo Antecessor  (común a "ramas" Africana y Europea)----> Homo Rhodesiensis----> Homo Sapiens----> Salida y colonización de todos los continentes. continentes.

Asia: Homo Erectus, descendiente de Homo Ergaster Africano, desplazado por Homo Sapiens.

Europa: Homo Antecessor----> Homo Heidelbergensis----> Homo Neanderthalensis, desplazado por Homo Sapiens.

*Hay autores que sostienen que Ergaster, Erectus y Antecessor son el realidad el mismo Homo pero Arsuaga (codirector de las excavaciones de Atapuerca) prefiere diferenciarlos.

Por lo tanto también llegaron a esta zona (actual Extremadura), dejando evidencias físicas de su paso, aunque serían grupos tribales de cazadores-recolectores nómadas y sus asentamientos revestirían un carácter estacional.                                                   

Las primeras organizaciones sociales humanas se dieron en Asia Menor y en la zona Oriental Mediterránea (asiática) , en el tramo final del Neolítico, cuando el hombre pasó a ser sedentario, ganadero y agricultor, lo que le llevaría a una forma compleja de sociedad. Hay que tener en cuenta que este salto cualitativo no se dio al mismo tiempo en todas partes y por lo tanto el cambio no llegaría hasta más tarde a muchos colectivos.

Cada pueblo tiene detrás de la realidad visible un pasado más o menos rico en acontecimientos y una evolución diferenciada y por lo tanto este pasado es el que determina el carácter cultural personal y colectivo de cualquier grupo humano.

Así, a la llegada de las tropas Romanas a la tierra que en el medioevo pasaría a denominarse Extremadura, se encontraron con Vettones, Lusitanos y Célticos, pueblos con identidad propia y que se defendieron enérgicamente e hicieron frente al invasor en mayor o menor medida.

Vettones (Vettoni).

Su distribución geográfica llegaba, aproximadamente, desde Cáceres a Salamanca, comprendía la actual provincia de Ávila casi en su totalidad y una parte de la de Toledo. La opinión mayoritaria es que este pueblo es descendiente de los Celtas llegados a la Península Ibérica durante la oleada del siglo VII a.C.,  con sustrato autóctono.

Los Celtas se expandieron lentamente en varias direcciones desde su "cuna" comprendida entre las cuencas del Danubio y Rhin, su cultura llegó a ser de las más importantes de Europa y los Romanos tuvieron serias dificultades para doblegarlos.

Su economía era básicamente pastoril (la de los Vettones) y la estructura social gentilicia (familiar). En cuanto a su religión no se dispone de muchos datos relacionados con sus deidades, por lo que es difícil poder definirla. Hay quien sostiene que contenía rasgos druídicos "locales".

 

Lusitanos (Lusitani).
         

Se extendían por el Centro-Sur de la actual Extremadura y por el Oeste se introducían en gran parte de Portugal (lógicamente aun no existía) y también su economía principal era pastoril, aunque al parecer eran más pobres que sus vecinos Vettones y según relatos algunos se dedicaban al pillaje y asalto para sobrevivir.

Su origen no está claro pues mientras algunos estudiosos le otorgan una ascendencia Indoeuropea (precelta), anterior a la división de este viejo tronco en varias ramas lingüísticas, otros defienden su evolución autóctona con influencia vecinal.

Ofrecían sus prisioneros en sacrificio y "leían" sus vísceras para a través de esa "lectura" poder conocer el Futuro. En la actualidad aún existen pueblos que practican ese ritual, pero con sacrificios animales,  para conocer la voluntad de sus dioses que forman parte de sus creencias o supersticiones religiosas.

 

Célticos (Celtici).

El menos significativo de los tres y de origen Celta como así lo indica su nombre. Situados al Sur, entre el Guadiana y el Guadalquivir, eran principalmente urbanos y ofrecieron poca resistencia a las tropas Romanas, por lo que no fueron obstáculo para el avance se estas.

Pueblos prerromanos peninsulares.

Romanos.

El Imperio Romano, nos ha dejado un legado cultural sin igual. Su huella es aun visible en los muchos lugares donde estuvo presente, desde Asia (teatro de Aspendo en Turquía...) a Europa (coliseo de Arles en Francia, teatro de Mérida en Extremadura...)  o Norte de Africa (coliseo de Djna en Túnez...).

Efectivamente, una vez dominada la Península Itálica, se expandieron  de forma continua e imparable hasta alcanzar un tamaño sin comparación en el mundo conocido de aquella época, pero como todos los imperios tuvo que imponerse en muchas ocasiones a sangre y fuego valiéndose de su potente y organizado ejercito.

Fue durante la segunda guerra Púnica (en realidad enfrentamiento entre la emergente Roma y Cartago por el control mediterráneo) cuando Roma, con Escipión al mando de sus tropas, inició la conquista de la Península Ibérica (Hispania para ellos), derrotaron a su opositor,  tomaron su principal ciudad Peninsular,  Carthago Nova,  y prosiguieron su avance hacia el Sur ayudados por elementos indígenas.

En el Suroeste Peninsular se toparon en el siglo II a.C. con los Célticos a los que sometieron pronto ante su poca resistencia, hecho que no se dio con los Lusitanos que desde un principio ofrecieron una tenaz oposición, derrotando en varias ocasiones al todopoderoso invasor y solamente mediante engaños de los Romanos fueron sometidos mínima y temporalmente, a pesar de protagonizar una gran matanza entre ellos.

Viriato* fue uno de los supervivientes de la matanza y a la postre el dirigente que uniría a Lusitanos y Vettones, principalmente, en la guerra de guerrillas que durante años puso en aprietos a los Romanos, llevando el enfrentamiento  a  otras partes de Iberia y solamente pudo ser  derrotado mediante la traición de tres de sus lugartenientes pagados por Roma.

El Imperio Romano ocupó toda Iberia, pero antes de alcanzar las costas Cantábricas tuvo que dominar a Cántabros y Astures, tarea nada fácil, pues estos pueblos, junto a la arrasada ciudad Celtibera Numantia (Numancia), ofrecieron una tenaz resistencia, siendo destacable que a pesar de su derrota, siempre mantuvieron un cierto grado de independencia.

La tierra de Vettones, Lusitanos y Célticos sufrió una Romanización completa y profunda. Se construyeron numerosas vías de comunicación (calzadas), grandes urbes, destacando Emerita Augusta (Mérida),  fundada en el 25 a.C.,  ciudad  muy significativa en el Imperio Romano y Capital de Lusitania, una de las Provincias en se dividió definitivamente la Península Ibérica y un aspecto importantísimo fue la adopción de la lengua del Imperio, base de todos las futuros Romances Peninsulares.

*Personaje legendario de la antigüedad Ibérica por lo que la ficción y realidad histórica se pueden entremezclar y confundir. Por consiguiente hay que situarlo en su justo término, sin ensalzar en demasía su figura a riesgo de equivocarse. Seguramente para los Romanos significaría un contratiempo (de los muchos que tuvieron, como la revuelta de los Galos liderados por Vercingetorix) en su largo avance militar.

 

PUEBLOS "BARBAROS".

El Imperio Romano empezó a resquebrajarse y los llamados pueblos bárbaros irrumpieron en sus dominios. Alanos, Vándalos y Suevos fueron los primeros que llegaron a los dominios Ibéricos de Roma en el siglo V, formando estos últimos el llamado Reino Suevo, asentado principalmente en lo que hoy es Galicia, hasta su derrota a cargo de los Visigodos.
Derrotados por los Francos (Germánicos y aliados de Roma) en Vouillé, los Visigodos (también Germánicos y aliados de Roma)  fueron expulsados de las Galias donde disponían de un Reino con Capital en Toulouse y como consecuencia iniciaron su entrada masiva en Iberia (Hispania Romana), dominaron poco a poco todo el territorio (incluida Lusitania), excepto la tierra de los Vascones y surgió el Reino Visigodo de Toledo (507/711) que no destruyó sino que aprovechó las estructuras Romanas y que duraría hasta la derrota de su Rey Rodrigo en Guadalete, provocada por los Árabes.

 

ÁRABES.

Las luchas de la nobleza Visigoda por el control del trono fue continua, pues al ser este electivo producía enfrentamientos entre la minoría dominante.

Así, llamados por un Conde contrario al Rey, los Árabes irrumpieron en la Península Ibérica y derrotaron al ejercito Visigodo (Guadalete 711) desplazado urgentemente al Sur ya que en ese momento estaban luchando contra los Vascones, a los que nunca pudieron someter.

La conquista Peninsular fue rápida y excepto puntos concretos del Norte todo el Reino Visigodo fue ocupado y su nobleza se refugió en zona Astur desde donde iniciaría la llamada Reconquista, que culminaría con la toma de Granada. Al territorio conquistado, los Árabes lo denominarían Al Andalus.

La cultura Árabe (la más importante de su época) estará presente a través de la filosofía, la ciencia, literatura, nuevos métodos de agricultura, grandes construcciones, arte. Como muestras del esplendor Musulmán Peninsular están la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada.

En Extremadura existen muchos restos que recuerdan la estancia de más de 500 años (hasta 1248) de los Árabes (Beréberes) en la zona. Por destacar algunos de los existentes se puede citar la Alcazaba de Badajoz, los restos de la fortaleza de Alange, la Alcazaba de Mérida, el Aljibe de Cáceres, el castillo de Trujillo y en Galisteo las murallas de la época Almohade a base de piedras de río. En 1009 se crea el Reino de Taifas de Badajoz. Es de resaltar que durante esta época convivieron pacíficamente Islam, Judaísmo y Cristianismo, llamadas las tres culturas, hasta que los Reyes Católicos, después de finalizar la llamada Reconquista, decretaron la conversión al Cristianismo o expulsión de los Judíos que no aceptaran la nueva doctrina oficial. El 31 de Marzo de 1492 los Reyes Católicos ordenan, mediante edicto, su expulsión de Castilla (todo el reino) y otro tanto se hizo en Aragón. En Badajoz, Mérida, Trujillo, Plasencia y Coria existían núcleos de estos. También más tarde los Musulmanes (entre ellos los de Extremadura) fueron obligados a la conversión al Cristianismo, siendo conocidos como moriscos. La inquisición fue parte esencial en este proceso, encaminado a asentar una uniformidad religiosa o lo que en la actualidad se denominaría como pensamiento único.

 

REINOS CRISTIANOS.

La minoría dominante Visigoda se organizó en tierras Astures y comenzó la "Reconquista". El primer enfrentamiento (¿escaramuza?) tuvo lugar en la montañosa Covadonga, siendo considerado el inicio de la mencionada "Reconquista".

Seguidamente se formó el Reino de Asturias cuyo primer soberano fue Pelayo, de estirpe Goda. Paulatinamente se fue ampliando la zona de influencia Astur que con el tiempo llegaría hasta León que se transformaría en Reino, formando parte de este Galicia (excepto en breves periodos), Asturias y los Condados de Castilla y Portugal.

Castilla primero fue un pequeño Condado dependiente de León, (y también de Navarra) que conseguida su independencia se transformó en un Reino que en el futuro sería potencia que mediante diversos métodos se haría dueña de toda la Península, excepto Portugal.

Los Reinos de León y de Castilla intervinieron activamente en la "Reconquista" de lo que en la actualidad es Extremadura. Este nombre tradicionalmente se empleó para situar las posesiones más allá del río Duero en la expansión territorial. 

En realidad es una identificación que los Reinos Cristianos peninsulares usaban para referirse a sus límites extremos formados por los territorios arrebatados a los Musulmanes y limítrofes con estos, por lo que hubo varias Extremaduras (Estremadura en el Reino de Portugal), nombre que más adelante sirvió para identificar definitivamente a una parte del Reino de Castilla-León.

En su obra "España, sus monumentos y artes, su naturaleza e historia (1887)", Nicolás Díaz y Pérez en referencia a la formación de Extremadura, a la que que se refiere como país en varias ocasiones, dice lo siguiente: "...Extremadura se tomó de la voz latina extrema hora, y se le dio ese nombre a la hoy comarca extremeña porque el territorio comprendido entre el río Ardila y Badajoz fue la última conquista del rey Alfonso IX de León en 1228".

Al ser expulsados los Musulmanes, los dos reinos Cristianos, a través de las Ordenes Militares tuvieron que repoblar una tierra "sin gente" con individuos Norteños (Gallegos, Leoneses, Astures o Castellanos) que introdujeron su cultura (lengua, costumbres, etc.) y  la realeza, los nobles y el clero se harían dueños de la tierra imponiendo el orden medieval vigente, impregnado de integrismo religioso,  que como en otros lugares duraría una "eternidad" en su aspecto puro, pero sus resquicios siguieron patentes en forma de latifundios, propiedad de la burguesía terrateniente local o foránea que ocupó el lugar de la nobleza y por consiguiente este hecho marcaría el futuro de esta tierra hasta fechas muy recientes.

En la Edad Media los dominios de los Señores Feudales vasallos de los Reyes, o estos mismos, disponían de fortificaciones defensivas en sus fronteras o grandes Castillos que les servían de residencia y  demostración de su poder y rango social y que para mantener se valen de un campesinado semi-esclavo y extremadamente pobre.

Por lo tanto la tierra correspondiente a la actual Extremadura también estaba fortificada,  pero al ser parte del Al Andalus sus estructuras defensivas o residencias feudales eran Árabes y al pasar a manos de los Señores Cristianos (Reino de León, de Castilla y finalmente Castilla-León) fueron remodeladas acorde con la visión guerrera y cultural de estos. A estas fortificaciones Árabes hay que añadir otras muchas Cristianas,  fortificaciones construidas para asegurar la posesión de las nuevas conquistas.

 

Reyes de León, Castilla y Castilla y León y otros territorios, con dominio definitivo en Extremadura.

De León.

Alfonso IX.  Reinó de 1188 a 1230.

De Castilla.

Alfonso VIII.     Reinó de 1158 a 1214.
Enrique I. Reinó de 1214 a 1217.
Fernando III (y de León a partir de 1230). Reinó de 1217 a 1230.

De Castilla y León.

Fernando III "el Santo". Reinó de 1230 a 1252.
Alfonso X "el Sabio". Reinó de 1252 a1284.
Sancho IV "el Bravo". Reinó de 1284 a 1295.
Fernando IV "el Emplazado". Reinó de 1295 a 1312.
Alfonso XI "el Justiciero". Reinó de 1312 a 1350.
Pedro I "el Cruel". Reinó de 1350 a 1369.
Enrique II "el Fraticida". Reinó de 1369 a 1379.
Juan I. Reinó de 1379 a 1390.
Enrique III "el Doliente". Reinó de 1390 a 1406.
Juan II. Reinó de 1406 a 1454.
Enrique IV "el Impotente". Reinó de 1454 a 1474.

Ya de todo un Imperio.

Isabel I "la Católica" sucedió a Enrique, su hermanastro, después de derrotar a Juana "la Beltraneja", hija de aquel, en la llamada "guerra civil Castellana". Gobernó junto a Fernando II, "el Católico", rey de Aragón. Unificadores de los territorios peninsulares (excepto Portugal).En esa época Colon "descubrió" América (1492), con el apoyo de los reyes "Católicos".  Reinó de 1474 a 1504.
Juana I "la Loca" (hija de Isabel y Fernando). Gobernó junto a Felipe "el Hermoso" (Habsburgo) hasta la muerte de este en 1506. Encerrada en Tordesillas a partir de 1509 (por su padre y más tarde por su hijo). Su reinado fue meramente testimonial. "Reinó" de 1504 a 1555.
Carlos I nieto de Isabel y Fernando y de Maximiliano I de Austria (habsburgo) y María de Borgoña. Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, conocido como Carlos V. A este le siguieron Felipe II, Felipe III, Felipe IV, Carlos II..., como monarcas de "las Españas". Rey desde 1516 a 1556.

Emperador desde 1519 a 1558.

La parte Occidental Extremeña fue incorporada a León por el Rey Alfonso IX que avanzó desde el Norte (Gata) hasta el Sur (Mérida) mientras que el Oriente es Castellano (mapa 1) hasta que Fernando III, hijo del Rey Leonés y nieto de Alfonso VIII de Castilla pudo heredar y unificar definitivamente los dos tronos pasando a ser soberano de Castilla y León (mapa 2), conociéndosele como Fernando III el Santo y por lo tanto también Extremadura pasaría a depender de un solo dueño, amo y señor, siendo integrada ya de forma permanente en la nueva realidad territorial que con el matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (Reyes Católicos), la toma de Granada en 1492 (último enclave Musulmán Peninsular), la invasión y posterior anexión de la parte Sur del Reino de Navarra en 1512 por parte de Fernando, estando ya viudo de Isabel de Castilla y casado en segundas nupcias con Germaine de Foix, comenzó en realidad un largo tránsito hacia un Estado* centralizado cuyo eje principal fue Castilla. Con el tiempo este incipiente Estado se convertiría en Imperio con posesiones en Europa, África, Asia y América y en la conquista y ampliación de sus dominios intervinieron Extremeños  plenamente identificados con el poder central (Francisco Pizarro en Perú, Hernán Cortés en México, Hernando de Soto en la Florida, etc.),  

 lo que significa que EN ESA ÉPOCA EXTREMADURA ESTABA YA DEFINIDA EN LO BÁSICO, SIENDO PARTE  DEL PROYECTO COLONIALISTA E IMPERIALISTA.

*Los Estados modernos surgen a partir de las Revoluciones liberales del siglo XIX.

MAPA 1.

MAPA 2.

 

Algunas fechas históricas.

Gata: Tomada en 1212 por Alfonso IX de León.

Coria: Obtiene fuero en 1227.

Alcántara: Tomada en 1213 por Alfonso IX de León.

Cáceres: Tomada en 1229 por Alfonso IX de León.

Badajoz y Mérida: Tomadas en 1230 por Alfonso IX de León.

Plasencia: Fundada en 1186 por Alfonso VIII de Castilla y tomada definitivamente en 1196.

Trujillo: Tomada en 1232 por Fernando III de Castilla y León, llamado el Santo.